
¿Equipar una vía es el desarrollo de una propiedad intelectual? ¿Alguien tiene alguna idea?
¿qué consideración tiene el equipamiento de una vía de escalada desde el punto de vista de la propiedad industrial? ¿Y el equipador?
¿Entra en la categoría de las
Artes Plásticas? O más bien ¿debe tener la consideración de
Obra Artística? Quizá mejor encuadraría en Obras Faraónicas e Ingeniería o Diseño Industrial. ¿Una
Patente? ¿Derechos de autor?El
Autor ¿tiene la
Propiedad Intelectual?, ¿Propiedad Industrial o Derechos de autor?
O ... queda todo reducido a una entelequia. ¿A un simple equipamiento deportivo aficionado? ¿Un “inofensivo” pasatiempo en que uno es autónomo de ideas y desarrollo pero ajeno a las consecuencias?
A mi brutal entendimiento y acto seguido de chuparme un montón de páginas -de temas que se me antojan relacionadas con este comecocos- veo que no hay por dónde agarrar el tema.
Sencillamente no parece posible acoger la labor de un equipador a las situaciones que describen las leyes. Es condición básica estar reconocido como
autor de algo que esté registrado en los supuestos de la ley (creación de una obra literaria, artística o científica).
Hasta el momento la única propiedad que puede justificar un equipador es la física, la del terreno. Aunque no debe haber muchos equipadores con propiedades rústicas escalables.
Todo lo que no entre en los términos mencionados son pajas mentales. Al no haber reglas escritas ni consensuadas, y aún menos aceptadas por el colectivo, cada maestrill su librill.
Lo que a unos parece de cajón a otros se la suda y muchos más están absolutamente ajenos a ésta pelotera.

Hay, seguro, muchas maneras de calificar a los individuos pertenecientes al submontón de los equipadores, para este post inventaremos dos tipos: esporádicos y consecutivos.
Los primeros son muchos –a casi todo kiski le llama la atención el tema por lo menos una vez en la vida- y aunque los hay con una labor sea muy distanciada en el tiempo, ciertos tienen un buen book. Al ser muchos la cosecha cunde, aunque no siempre es de calidad.
Como consecutivos podríamos denominar a aquellos que pillan un sector y lo saturan de vías o descubren una escuela y se empadronan en ella e incluso a veces se lucran con las propias actividades escalatorias.
Son los consecutivos los que más marean la perdiz, es lógico ya que puede irles cierta financiación en ello. Reclaman autorías y derechos reales.
He leído en algún sitio que a los equipadores no se les da la aparato suficiente. Que siempre se menciona a quien efectúa una primera ascensión pero no se recuerda al equipador. No me parece raro. Su virtud está en haber sabido encontrar y equipar con garantía un pedacito de roca virgen capaz de alojar una vía de X dificultad y/o belleza. Pero tratandose de vías difíciles, casi seguro que el verdadero acontecimiento es haberla escalado.
No dudo del curro y gasto que se desprende de esta actividad. Que sin equipador no habría línea para seguir...
Pero hasta ahora los equipadores funcionan como entes individuales. No hay tejido asociativo en este gremio que batalle con fines comerciales. Les será difícil conseguir un status laboral y fiscal en este mundo de náufragos en el que triunfa el desbarajuste y la autoedición.
Pero... por suerte la anarquía reina en la escalada.
“Ehta ej la grandezza del depolte” dicen los aficionados del deporte de máxima audiencia y habrá que creerselo.